Lulu, la perra k9 que quería cuidar niños. Foto: CIA

Hace unos días, miles de retuits compartían la entrañable historia de Lulu, una preciosa Labrador Retriever que estaba siendo entrenada por la CIA para detectar explosivos, con la finalidad de formar parte de los llamados perros K9. La división canina denominada por el propio servicio de inteligencia como K9 son perros específicamente entrenados para dedicarse a detectar los olores de los explosivos. El entrenamiento para formar parte de esta prestigiosa división canina consta de un curso inicial de seis semanas, los siete días de la semana, durante el cual los perros aprenden a identificar amenazas.

La segunda parte del entrenamiento dura diez semanas y cada perro la realiza en solitario con su correspondiente adiestrador. Ambas fases suman un total de cuatro meses de entrenamiento intenso que a los perros les requiere un gran esfuerzo y concentración. Gracias a este entrenamiento, la CIA asegura que los K9 son capaces de detectar alrededor de 19.000 olores de explosivos. Una vez adiestrados, su carrera policial en la división canina K9 dura en torno a siete u ocho años, a lo largo de la cual les espera un trabajo de sesenta horas a la semana.

Ser K9 suena realmente agotador y, a juzgar por los tuits compartidos por la CIA, parece que Lulu no estaba motivada durante el aprendizaje de su futuro trabajo. Tanto es así, que su historia enseguida ha sido viralizada con miles de retuits que se hacen eco de la historia de Lulu.

Lulu se resistió al trabajo que la CIA tenía para ella. Foto: CIA

Lulu no quería ser K9

En los tuits publicados por el famoso Servicio de Inteligencia se explica que “los perros, como los humanos, tienen días buenos y días malos cuando están aprendiendo algo nuevo”. Por esa razón, a los adiestradores no les queda más remedio que convertirse en “psicólogos de perros”, para poder llegar a saber qué les ocurre y cómo pueden ayudar a los cachorros.

Desde su cuenta de Twitter, la CIA también puntualiza que, simplemente, después de semanas trabajando con los cachorros, en algunos casos, ven claro que el trabajo no está hecho para ellos. Ese era exactamente el caso de Lulu, que aun teniendo motivaciones como la comida o los juegos no estaba disfrutando su entrenamiento y se sentía fuera de lugar. No hubo manera de hacerla cambiar de opinión. Demostraba que quería otro trabajo en su vida y que no iba a cambiar de opinión. Los seguidores de la cuenta de Twitter de la CIA probablemente esbozaran una tierna sonrisa al leer que, afortunadamente, Lulu pudo cambiar de rumbo al ser adoptada por su adiestrador y reconvertida en lo que disfrutaba, ser “nanny”, jugando con los niños y cuidando de ellos.

La historia de Lulu ha conmovido en la popular red social tal vez no solamente por la ternura que desprenden sus fotos, sino por lo fácil que es empatizar con ella y sentirse identificado con su historia, la de aquellas personas que están frustradas con su trabajo, que lejos de disfrutarlo sólo lo hacen por obligación y que, posiblemente, no se atrevan a dar el paso para cambiar de rumbo o no dispongan de los recursos para conseguirlo. En el caso de Lulu la historia tiene un final feliz que, además de conmovedor, es inspirador y nos transmite la importancia de atreverse a conseguir aquello que realmente nos es satisfactorio.

La propia CIA publicaba en su web: “Extrañaremos a Lulu, pero ha sido la mejor decisión para ella. Le deseamos todo lo mejor en su nueva vida”.

Los consejos de Tim Cook

Tim Cook, CEO de Apple, consciente de la impronta de la vida profesional en la satisfacción vital, aconseja a los estudiantes que “no trabajen por dinero”, ya que, según Cook esto sólo tiene dos finales; uno es que les agote rápido y el otro es que no lleguen a considerar nunca que tienen suficiente dinero y, que, por ello, nunca sean felices. Por eso, Cook argumenta que la clave es encontrar el punto intermedio entre hacer algo que les apasione y que al mismo tiempo sirva a otras personas.

Con esta perspectiva coincide igualmente Ramit Sethi, fundador de Growthlab.com. Sethi recomienda a aquellas personas que están insatisfechas con su carrera profesional que tomen las riendas y “creen el cambio que necesitan”. “Sé impaciente contigo mismo” aconseja Sethi, nadie te va a despertar y darte el trabajo de tu vida, “tienes que encontrarlo y cuando lo hagas estarás emocionado de ir a trabajar y de desarrollar tus habilidades”. Sethi garantiza que ese proceso merecerá la pena y será recompensado, porque obtendrás el sueldo que mereces.

Steve Jobs también pensaba de la misma forma y, en uno de sus múltiples discursos, expresó que el trabajo llena gran parte de la vida. Así que, la única manera de estar verdaderamente satisfecho con lo que haces es dedicarte a un trabajo en el que realmente creas. Según Jobs, sólo existe una forma de conseguir eso y es “amando lo que haces”.

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