Antes de que todo el mundo conociera Amazon y el nombre de su fundador, Jeff Bezos tenía un buen empleo en Wall Street.

En 1994 trabajaba como ingeniero de software financiero cuando le dijo a su jefe que quería montar una librería online. Su jefe le dijo que era una buena idea, pero que era una idea aún mejor “para alguien que no tenía un buen trabajo”. Bezos estuvo pensando durante unos días en su idea y creyó que la mejor manera de reflexionar sobre ello era imaginando su vida más allá de los ochenta años. Desde esta perspectiva, se dio cuenta de que la mejor decisión era aquella que minimizara sus remordimientos.

El empresario piensa que la mayor parte de las veces tenemos remordimientos por aquello que no hemos hecho, así que “fue inmediatamente obvio” que tenía que abandonar su trabajo y dar vida a su proyecto. “Si fracasa, cuando tenga ochenta años estaré muy orgulloso de que lo intenté”, cuenta el emprendedor a su hermano Mark Bezos durante la entrevista que le hizo en Los Ángeles.

El inicio de Amazon

Así fue como nació Amazon. Al principio, era el propio Bezos el que llevaba los libros empaquetados hasta la oficina de correos para enviarlos a sus clientes, a quienes más tarde preguntó que más productos les gustaría que Amazon vendiera. Hoy en día, es la empresa de comercio electrónico más grande del mundo, en la que se puede encontrar prácticamente de todo. Han sido el espíritu emprendedor y aquella idea lo que han convertido a Jeff Bezos en uno de los hombres más ricos del mundo. En 2010 reconoció que, aunque había escogido “el camino menos seguro” para perseguir su pasión, está “orgulloso de aquella elección”.

Pero aparte de hablar sobre cómo tomo la decisión que le cambió la vida, durante la entrevista que le realizó su hermano pequeño, Mark Bezos, en el festival Summit Series de Los Ángeles, también charlaron sobre otros factores, que para Jeff Bezos son decisivos por su influencia en el éxito y el liderazgo. A lo largo del evento fueron proyectando diferentes fotos en las que aparecía el fundador de Amazon durante su niñez, adolescencia y juventud, que ilustraban cómo se ha formado la filosofía del famoso emprendedor a través de sus experiencias vitales.

En esa atmósfera, el famoso líder habló de la importancia de ser una persona resolutiva y resiliente y contó que su abuelo, a quien él llamaba Pop, fue quien le transmitió esa actitud con su comportamiento ante la vida. Bezos pasó todos los veranos desde los cuatro hasta los dieciséis años en la granja de su abuelo. La granja estaba lejos de todo así que su abuelo tenía que ingeniárselas para sobreponerse a los problemas diarios; eso le llevó a tener que hacer de veterinario y fabricarse sus propias agujas para suturar al ganado. El fundador de Amazon recuerda que Pop se tuvo que enfrentar a proyectos que no sabía cómo solucionar, pero que lo consiguió y, añade, que cuando te enfrentas a obstáculos “estás usando la resiliencia y el ingenio”.

También fue su abuelo quien le transmitió la importancia del periodismo porque “Pop estaba obsesionado con ver the Watergate Hearings”. Esa influencia de su abuelo tuvo mucho que ver con que Bezos adquiriera el medio The Washington Post en 2013.

Aparte de Amazon y de The Washington Post, también es propietario de una compañía de viajes espaciales, llamada Blue Origin. Bezos está convencido de que “necesitamos ir al espacio para salvar la Tierra”. Además, asegura que la clave para que las empresas puedan emprender espacialmente es reducir el precio en los costes de las infraestructuras. Cree que si disminuye el precio miles de emprendedores podrían tener startups en el espacio.

Otra curiosidad que relató durante la entrevista es que, a pesar de ser un fanático de la tecnología, no es adicto a la telefonía ni tampoco practica la multitarea. El CEO explica que le gusta hacer lo que sea que está haciendo, así que si está escribiendo un correo se concentra en eso y después hace las otras cosas que tenga que hacer. Es decir, se concentra secuencialmente.

Una de sus frases sobre la vida que más relevante fue en la entrevista, y que probablemente defina su actitud vital, es que “todos nosotros tenemos que escoger la historia de nuestra vida”. Añade que puedes escoger entre una vida de “facilidad y comodidad” o una vida de “servicio y aventura”; cuando tengas ochenta años estarás más orgulloso de la segunda opción.

 

Foto: Aaron Fulkerson

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