La primera reacción tras el shock del despido es apuntarse indiscriminadamente a muchas ofertas

La búsqueda de trabajo es, muchas veces, desalentadora. Y lo es también para quienes, tras lustros o incluso décadas en puesto de responsabilidad directiva, un día se encuentran con que la empresa prescinde de ellos y deben volver a sondear el mercado para encontrar un puesto más o menos acorde a su experiencia y talento.

Una de las primeras reacciones es la de apuntarse a cualquier oferta que esté directamente o en parte, relacionada con lo que hemos hecho hasta ahora, tanto en responsabilidad como en salario. Actualizamos el perfil de, por ejemplo, Linkedin y nos suscribimos a todo lo que se mueve dentro de ese rango. Es una reacción instintiva para probarnos que estamos en el mercado y que se han equivocado con nosotros.

Pero por desgracia (y más aún si se trata de Linkedin, una de las peores redes para encontrar trabajo según esta humilde arribafirmante (créanme: muchas empresas sólo usan los anuncios de trabajo de Linkedin para promocionarse pero no seleccionan en esa red y a veces ni en otras: pura publicidad), pasan los días y nadie nos contesta.

Entonces doblamos el esfuerzo, pero nada. ¿Cómo, con mi currículum, nadie me ha contestado? Pues sí.  Como si no existiéramos. Luego vienen las otras fases ya menos reactivas, desde tomarnos unas semanas para asentar nuestro ánimo herido o reorientar nuestros pasos, sosegarnos y centrarnos.

Las conferencias en las que hay pausa para café ayudan a crear contactos de importancia.

Para los directivos desempleados que ya han pasado por la fase de ahora-verán-los-de-mi-anterior-empresa-como-me-contrata-una-mejor-sin-tocar-mucho-mi-perfil, aquí van unas recomendaciones sosegadas:

Sin contactos no eres nadie. Recupéralos o hazlos.

Da igual lo bueno que sea tu currículum o los años que lleves en puestos de máxima responsabilidad. Da igual, incluso, si has sido de los que te has dejado la piel trabajando por tu empresa en lugar de promocionarte por fuera para cubrirte las espaldas. Sin una poderosa red de networking va a ser mucho más difícil encontrar trabajo a tu altura.

¿Cómo creamos esa red? Sí, esta muy bien eso de dar al like y que nos sigan, pero mucho mejor si te apuntas a cursos (MBA presencial, si te lo puedes permitir), o conferencias en las que se incluya comida o tentempié y puedas charlar con otros empresarios. No ocultes que estás desempleado. Di la verdad, que tu relación con la otra empresa acabó y que estás a la espera de que salga algo que te apasione o ilusione. Participa en todo lo que puedas. Lo mejor es que hagas una lista de aquello que te puede proporcionar contactos de nivel. A veces, incluso, apuntarte al AMPA del instituto de tus hijos, si hay nivel de directivos y empresarios, es una buena opción.

Marca Personal. Pero ya. No te demores y hazlo rápido.

Tienes que promocionarte. Lo del blog está ya obsoleto. Escribe en Linkedin Pulse, o Medium, o cosas así y mueve tus artículos. Si puedes, crea una publicación especializada por internet que tenga que ver con tu carrera.  Hay plantillas tan profesionales para cms como wordpress que con poco más de 70 dólares tu web parecerá un periódico internacional. Selecciona unos cuantos freelance a los que puedas encargarle que redacten algún tema que tú propongas y gástate unos 100 euros en promocionar la web en Linkedin, Twitter y Facebook, y en adwords.

Eso sí, segmenta muy bien la publicidad. Elige que llegue a directivos con poder de contratar; elige que sólo llegue al sector en el que estás especializado, en qué ciudad, etc. En la publicación que pongas en marcha, (pero ojo, no gastes tampoco demasiado tiempo en crearla:. Tu objetivo es encontrar trabajo, no ser editor) escribe artículos de opinión trabajados. Y muévelos. Y pide artículos a directivos del sector. Otra forma de establecer conexiones. Pero deja muy claro en la publicación que sigues a la búsqueda activa de un trabajo que te ilusione y que esa herramienta es una forma más de estar al día. Pero dilo con gracia. Si no lo dices, los interesados pueden pensar que has montado la publicación y ya no buscas trabajo. Cuidado. 

Si la publicación, además, hace que te inviten a dar ponencias o participar en mesas redondas, bingo.

Si lo ves complicado o te va a llevar mucho tiempo, escribe directamente los artículos en Linkedin Pulse u otras redes ya preparadas.  Cómo conseguir seguidores es ya materia de otro artículo.  Pero empieza a escribir.

Escribe además en revistas especializadas proponiendo soluciones a problemas candentes de tu área de especialización y aprovecha para hablar con gracia de tu experiencia pasada también.

Aprovecha cualquier posibilidad para dar una conferencia o participar en mesas redondas.

Ponte en manos de headhunters de verdad

Si hace unos años todo el mundo era Community Manager, ahora son cazatalentos, talent recruiter, etc. Pero si miras el currículum, muchos son los que antes fueron Community Manager. No pasa nada. Todo el mundo tiene derecho a reinventarse, y seguro que un buen puñado de ellos lo hacen bien, pero ve a lo seguro: a contrastadas empresas o profesionales que analizarán tu perfil y tratarán de encajarlo donde mejor vaya, cuando tengan propuestas de empresas.

Envía carta de presentación a las empresas en las que crees que podrías trabajar. (Pero no hagas puerta fría)

Redacta una carta en la que comentes que tu vinculación con la anterior empresa finalizó y que estás en búsqueda de un nuevo proyecto que te pueda ilusionar, y que si en algún momento surge la posibilidad, que aquí están tus datos, etc.  Pero ojo, no lo envíes sin más. Tira mano de tus contactos (si no los tienes lee más arriba) y localiza a la persona, dentro de la empresa a la que te diriges, que te va a ayudar a hacer de puente. Que le hable de ti al director general o al consejero delegado y le comente algo (bueno, por supuesto), sobre ti, y que te pondrás en contacto con ellos. Si además, te consigue una cita, mucho mejor. Pero repito: no hagas puerta fría. Jamás. Busca siempre los contactos dentro.

Algunos otros consejos pre-entrevista:

  • Actualiza tu currículum en Infojobs y otras redes de búsqueda de empleo y asegúrate de que tu curriculum tiene las palabras clave necesarias para que te encuentren por una búsqueda.
  • Elimina lo que sobra y lo anticuado. No hace falta que pongas que escribiste el código de un juego para el Spectrum de una serpiente que iba creciendo con cada punto que comía y debías evitar que, cual ouroboros, acabara mordiéndose la cola. Que sí, que es muy bonito y seguro que de cada 20.000 veces que miren en tu currículum a alguien le hace gracia. En fin. Si te hace mucha ilusión, tú mismo.
  • Estamos de acuerdo en que tienes una trayectoria amplísima y has tocado muchos palos, pero hazme caso, tú también tienes que adaptar tu currículum para el puesto al que aspiras. No seas prepotente. Alinea (he dicho alinea, no que inventes) tu currículum con el puesto que vas a pedir.
  • Limpia tus perfiles sociales laborales (y si es posible, los otros) de lo que no te ayude. Ya sabes. Pero no dejes de ser humano.
En algún momento llegará la entrevista de trabajo. ve preparando tus respuestas.

Y luego, cuando ya estás en un proceso, ten en cuenta esto:

  • Antes o después van a llamarte para una entrevista de trabajo. Resérvate cada día una horita para ir dándole vueltas a cómo vas a contestar a preguntas del tipo: “Háblame de ti mismo” o “¿dónde te ves en 5 años?”. Si tu pareja o amigos pueden, haced alguna simulación de entrevista al menos una vez a la semana.
  • Será extraño, pero es una ventaja. Cuando vayas a la entrevista, estarás del otro lado del que siempre has estado; es decir, aspirando al puesto. No trates de dar consejos al que te está entrevistando. Sé cordial y facilítale el trabajo. De nuevo recuerda: no seas prepotente. Relájate y disfruta estando en el otro lado. La experiencia te ayudará a hacerlo mucho mejor que otros.

    Aunque sepas más que el entrevistador, no seas prepotente. Sé siempre amable y colaborador.
  • Sé amable, educado y profesional. Envíale unas horas después de la entrevista un correo de agradecimiento al entrevistador por el tiempo.
  • ¿Quedaste bien en las anteriores empresas? Si has estado en varias y has acabado mal en todas, Houston, tenemos un problema. Si es en una sólo, no problem. Habla con los jefes de las empresas con las que acabaste bien y coméntales que puede que les llamen en algún momento pidiendo referencias. Pero haz esto sólo ya cuando estés en una fase avanzada del proceso. No antes.
  • Ten claro hasta dónde estás dispuesto a llegar. Es decir, cuáles son las condiciones mínimas tanto de salario como de horas, etc., por debajo de las cuales no te interesa el puesto. Prepárate para negociar. Si tienes tiempo, te recomendamos que leas alguno de estos dos libros: Obtenga el sí, o bien Negociar, ruta hacia el éxito.

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